viernes, 6 de octubre de 2017

La bruja debe morir

Hace tiempo que tengo este libro en casa, la estantería donde guardo los libros de teoría pendientes de lectura, y un comentario por Twitter de Ernesto Filardi (compañero de facultad y amigo ahora en la distancia) me sirvió de acicate para ponerme con él en serio (cuando lo compré leí las 30 primeras páginas y decidí dejarlo para un momento en el que no tuviera tanto lío y viaje).
El libro en cuestión se titula La bruja debe morir y cuenta con el subtítulo De qué modo los cuentos de hadas influyen en los niños, está escrito por Sheldon Cashdan, traducido por Martín Sacristán, y publicado por la editorial Debate.


El libro defiende (y creo que lo logra con creces) que los cuentos de hadas ayudan a los niños y niñas a confrontar los conflictos psicológicos de la siguiente forma: "los cuentos de hadas resuelven los combates ofreciendo a los niños un escenario sobre el que pueden representar los conflictos internos. Cuando escuchan un cuento de hadas, los niños proyectan inconscientemente partes de sí mismos sobre los distintos personajes del relato, a quienes utilizan como depositarios psicológicos de los elementos que compiten en su interior" (p. 32) a modo de psicodramas internos. Por eso los cuentos de hadas son tan cautivadores, no solo entretienen, revelan poderosos sentimientos que de otra manera podrían permanecer escondidos. La propuesta es verdaderamente interesante y con ella se explican muchas cosas, como por ejemplo los papeles femeninos: la madre desaparecida, el hada buena, la bruja mala... pues los cuentos de hadas son, fundamentalmente, dramas maternales en los que los distintos personajes representan desdoblamientos de la madre, escisiones que ayudan al niño a relacionarse con las tendencias negativas del yo (y a rendir homenaje al papel de la madre en la génesis del yo). Por eso, para que el cuento logre su función, la bruja debe morir.
Toda esta propuesta está desarrollada en las primeras páginas del libro, en las que nos topamos con un montón de reflexiones y propuestas deslumbrantes (como la estructura del cuento como un viaje al centro del yo y sus cuatro puntos: travesía, encuentro, conquista y celebración) y luego, a partir de la página 57, capítulo tras capítulo se va ejemplificando toda la propuesta aplicándola a diferentes pulsiones negativas con cuentos diversos.
Esta ha sido una lectura fantástica, he leído con mucha atención, aprendido, discutido, reflexionado... a cada página (y también he revisado mi lectura del Psicoanálisis de los cuentos de hadas, de Bruno Bettelheim). Una lectura en verdad deliciosa y enjundiosa. Pero es que además el libro está lleno de referencias a cuentos que leí hace tiempo o que desconocía y, claro, ha resultado ser una invitación para leer otros libros.
Así pues os recomiendo este libro, especialmente si os interesan los cuentos tradicionales y, sobre todo, si los cuentos forman parte de vuestro día a día.
Saludos

2 comentarios:

  1. Se me han hecho los ojos agua. ¿Cómo haces para despertarme siempre la curiosidad de saber más? Lo a notaréis para más adelante

    ResponderEliminar
  2. qué pintaza, Pep, ya está en la lista de Reyes. Gracias!!!

    ResponderEliminar